domingo, 15 de marzo de 2026

PEPE BAO. PRIMER BAJISTA DE BARÓN ROJO TRAS LA FORMACIÓN ORIGINAL



He visto en varias ocasiones en directo a Pepe Bao, quedándome totalmente impresionado, por lo que he llegado a catalogar a este bajista como el mejor "bajo de España", sin paliativos. No tengo la suficiente información sobre él como para adentrarme en un artículo capaz de exaltar toda la magnificencia de este músico. Son tantos los grupos por los que ha pasado y tantas las colaboraciones realizadas (con más de cien artistas), que cuente lo que cuente me voy a quedar corto. Pero creo que Pepe Bao, el bajista gallego que pasó del heavy clásico al funk más virtuoso, se merece unas líneas en este blog dedicado a lo más granado del rock español, aún más, cuando cabe resaltar que pasó por la banda de rock más grande de este país, Barón Rojo.
El bajista gallego Pepe Bao es considerado uno de los músicos más técnicos e influyentes del bajo eléctrico en España. Nacido en Ferrol en 1963, desarrolló desde joven un estilo muy personal que mezcla rock, funk, jazz y flamenco, lo que le ha permitido participar en numerosas bandas y proyectos del panorama musical español.

A finales de los ochenta y comienzos de los noventa, Bao formó parte de la escena del heavy rock nacional colaborando con grupos emblemáticos. Primero pasando a formar parte de la formación del proyecto en solitario del malogrado cantante de Banzai, Juan Antonio "Manzano", demostrando ya sus habilidades con el instrumento de las 4 cuerdas, y con los que grabó el disco homónimo "Manzano" (1988) y el "Red Hot" (1989). 

Entre 1990 y 1991 tocó como bajista en directo con Barón Rojo, participando en conciertos de la gira Gigantes del Rock y en actuaciones internacionales, incluido el Valley´s Rock Festival celebrado en Francia. Siendo el primer bajista que formó parte de la banda en la reorganización de músicos habida tras la salida de dos de los miembros de la formación original. En aquellos años la banda quedó liderada por los hermanos Carlos y Armando de Castro, a los que se unieron Pepe Bao al bajo, Ramakhan a la batería y Maxi Rodríguez como cantante solista.
Foto restaurada de la revista Heavy Rock de 1990, con Pepe Bao en Barón Rojo


En la década de los noventa, Bao también participó en la renovada formación que el batería Tele Palacios hizo de la mítica banda sevillana Triana, volviendo a los escenarios de toda la geografía española y haciendo algunas nuevas grabaciones discográficas.

Además, el músico gallego también tuvo su andadura en la banda de rock andaluz Medina Azahara, participando como bajista en una etapa durante la primera década del siglo XXI, e igualmente lo hizo con el otro grupo cordobés  de rock alternativo Estirpe.

Bao también ha participado en actuaciones con el mítico grupo Obús, otra de las formaciones históricas del heavy español encabezada por el vocalista Fortu Sánchez, en la época en la que la base rítmica original del grupo, por diversos motivos, abandonó la banda. Pepe Bao llegó a ocupar el puesto en determinadas giras y conciertos de esta gran banda española.

Pero las colaboraciones de Pepe Bao, lo han llevado cerca de multitud de músicos de todos los estilos, entre los que podemos nombrar, Luz Casal, Raimundo Amador, Manolo García, El Pechuga (colaboración en la que se volvió a encontrar con Armando de Castro), El Barrio, Rosana, Pastora Soler y un largo etcétera.

Sin embargo, la gran popularidad y las mayores aportaciones de Pepe Bao llegaría con O’Funk’illo, formación sevillana con la que alcanzó notoriedad por su espectacular técnica de bajo, combinando slap, tapping y grooves inspirados en el funk y el flamenco, y con los que llegó a grabar una prolífica discografía, que ha quedado marcada en la historia del rock patrio.

Con una trayectoria que abarca desde el heavy metal clásico hasta la fusión más experimental, Pepe Bao se ha consolidado como uno de los bajistas más versátiles y respetados del panorama musical español, habiendo sido nombrado por algunos medios especializados como el mejor bajista español de todos los tiempos. 

Pepe Bao ha sacado al mercado hasta su propia obra en solitario con trabajos como "Navegando por un mar de olivos" y "Andebass", en este último disco haciendo un guiño a su paso por Barón Rojo, con el tema "Red Baron & Baron Red" donde de nuevo se fusionan dos grandes de la música española, Armando de Castro (guitarrista) y Pepe Bao (bajista) unidos por los riffs del "Con botas sucias" que compusiera el músico madrileño allá por 1981.

Red Baron & Baron Red

Sólo nos queda por decir, que el primer bajo de Barón Rojo encargado de sustituir a su bajista original, fue nada más y nada menos que Pepe Bao, un músico que a la postre, se convertiría en el mejor bajo habido en la historia de la música española. 

Pepe Bao, entre otros, premio al mejor instrumentista flamenco


Pepe Bao, un nombre que resuena con autoridad en el panorama musical nacional e internacional y que no deja indiferente a nadie tras escuchar sus discos, y más aún, tras verlo tocar en directo.






ANGEL ARIAS. PIEZA ESENCIAL DEL ROCK ESPAÑOL

En la historia del rock duro español hay músicos que, lejos de los focos más mediáticos, han sido piezas esenciales para sostener el pulso de las bandas que marcaron una época. Uno de esos nombres es el de Ángel Arias, un bajista cuya trayectoria se entrelaza con algunos de los capítulos más relevantes del heavy metal nacional.

Angel Arias


Nacido en Madrid y criado en pleno despertar del rock duro en España, Arias comenzó su camino musical en un grupo llamado "Hierba", y en aquellos primeros pasos no empuñaba el bajo, sino que ejercía como cantante de esta formación, forjando el ambiente que daría lugar a la explosión del heavy español de los ochenta. Muy pronto encontraría su verdadero instrumento en el bajo eléctrico, en una banda que se llamaría "Oro Negro". Gracias a las maquetas realizadas por este grupo, se producirá su primer encuentro con los hermanos de Castro, que quedan asombrados de la calidad que desprendía esta formación.

Durante los primeros compases de su carrera participó también en otros proyectos como Tritón y Goliath, grupos que formaban parte de la efervescente escena madrileña de mediados de los ochenta y con los que graba sendos discos homónimos (el de Goliath producido por Carlos de Castro). Aquellos años fueron un laboratorio musical donde Arias afianzó un estilo sólido y contundente, marcado por la precisión rítmica y el espíritu del hard rock clásico.

Con Goliath


La consolidación llegaría con su paso por Niágara, proyecto en el que coincidió con su hermano, el guitarrista Manolo Arias. En Niágara, Ángel Arias comenzó a ganar visibilidad dentro del circuito del heavy metal español, participando en un momento en que el género buscaba nuevos horizontes y nuevas tendencias tras la explosión inicial de la década. Con el nombre de "Niágara", grabará 3 discos, "Now or Never", "Backstage Girl" y "III", discos con un sonido puramente internacional, algunos de ellos producidos nuevamente por Carlos de Castro. Estos trabajos discográficos los llevarían a girar por Reino Unido y diversos países de Europa. 

Con Niágara

 
Sin embargo, el gran salto en su carrera se produciría en los años noventa al integrarse en las filas de Barón Rojo, una de las formaciones más emblemáticas del rock en castellano. Angel Arias se incorporó formalmente en la banda de los hermanos de Castro a partir de 1995, aunque ya había realizado anteriormente algunas actuaciones de la gira del disco "Desafío". Arias permaneció en Barón Rojo hasta finales del año 2007, participando en discos, giras y directos que mantuvieron viva la llama de la legendaria banda. El bajista participó en la composición de numerosos temas del grupo, llegando a ser incluso cantante en el tema "Nada que hablar". En el escenario, su bajo se convirtió en el motor que sostenía el poderoso sonido del Barón, contribuyendo a que la banda siguiera recorriendo escenarios dentro y fuera de España. En esta època, Arias participó en un buen número de discos de Barón Rojo, tales como "Arma Secreta", "Cueste lo que cueste", "20+", "Barón en Aqualung", "Perversiones", "Ultimasmentes" y "Desde Barón a Bilbao".

Con Barón Rojo


Tras cerrar esa etapa, lejos de retirarse, Arias emprendió una nueva aventura musical con la creación de Atlas. De nuevo junto a su hermano Manolo, el proyecto apostó por un hard rock directo y clásico, heredero de las grandes tradiciones del género y del sonido de su anterior banda Niágara. Atlas supuso la reafirmación de una trayectoria marcada por la constancia y la pasión por el rock, llevando a cabo varios trabajos discográficos de una enorme calidad, entre los que se encuentran "Atlas", "Contra viento y marea", "Against All Odds" y "Nuevos tiempos, viejas costumbres". 

Con Atlas


En el año 2016 volvió a Barón Rojo, siendo el bajista que tocó y grabó el disco del Festival Rocktiembre. Igualmente fue el bajista de Barón que hizo la primera gira estadounidense de la banda en el año 2017. En el año 2018 se une a la banda del proyecto en solitario del guitarrista de Barón Rojo, Armando de Castro, grabando el segundo trabajo discográfico de este proyecto titulado "Armando Rock II". Participando igualmente en el concierto que Barón Rojo celebró en el Wizink Center en diciembre de 2021, junto a otras estrellas del rock nacional e internacional que también participaron en aquel mítico concierto del grupo madrileño. 

Con Armando Rock


A lo largo de décadas en escenarios, grabaciones y giras, Ángel Arias se ha consolidado como uno de los bajistas más reconocibles del rock duro español. Su carrera, tejida entre bandas fundamentales y proyectos personales, refleja la historia misma de un género que encontró en músicos como él la fuerza necesaria para perdurar. En cada línea de bajo late la experiencia de un músico que ha vivido el heavy metal desde dentro, y que se ha convertido en pieza esencial de cada uno de los grupo a los que ha acompañado en su trayectoria musical. 

Tema de Barón Rojo con Angel Arias como integrante de la banda

 

miércoles, 18 de febrero de 2026

GIRA OBÚS-BARÓN ROJO Y LA PRIMOGÉNITA

El 30 de enero era el día designado para el inicio de la gira de Obús y Barón Rojo. Dos leyendas del heavy patrio que se dieron cita en la bella capital cordobesa, iniciando una gira conjunta para la que ya tenían reservadas fechas en ciudades como Sevilla, Guadalajara, Murcia, León, Miranda de Ebro o Alicante, además de su cita en Córdoba. Barón Rojo, a su vez, irá simultaneando esta gira junto con otra conmemorativa del 45 aniversario de la banda, que también les está llevando por toda la geografía española y de la que ya tienen fechas para todo el año 2026, incluso llegarán a tierras suecas, actuando en el Time to Rock Festival de Knislinge.

El 30 de enero fue un dia muy especial, pues era la primera vez que mi primogénita presenciaba un concierto de Barón Rojo, en este caso acompañados por otra de las leyendas del rock patrio, Obús. 

Una larga cola a la entrada de la Sala M100, daba cuenta de la expectación del concierto. Como suele ser habitual en los últimos años, gente de todas las edades, aunque los mayores cada vez son más mayores... ¡Qué alegría le dió a mi amigo Miguel, encontrarse en el concierto a un vecino de su barrio de cuando niño, ahora ya casi con 80 años!. El hombre se situó junto a la mesa de sonido para estar algo más retirado de la zona de "saltos y bulla", pero allí estaba.
Fotografía: Lavozdemiyo

El concierto lo abrió Obús, con la intro que usan últimamente para sus espectáculos, y rápidamente entraron en ambiente con un setlist que fue de menos a más y se metió en el bolsillo a toda la tropa heavy que allí se dió cita. Fortu es el mejor frontman de la historia del rock español y consiguió que el público estuviera atento a cada uno de sus gestos a lo largo de toda la actuación. Puro teatro, puro espectáculo, un show que trasciende más allá de la propia música que son capaces de desarrollar. Un show de 10. En lo musical podemos decir que correctos. Las canciones de Obús instrumentalmente no son excesivamente difíciles por lo que la actuación, sin grandes aspavientos se la llevaron de calle. El batería (Carlos Mirat) muy contundente, el bajista (Fernando Montesinos) preciso y Paco Laguna sabiendo hacer lo que lleva tocando durante más de 4 décadas, de manera que instrumentalmente estuvieron "acertados aunque sin florituras". Pero el Fortu lo cambia todo. Esa voz, esa presencia en el escenario, ese ímpetu a la hora de interpretar cada tema, hace que "Obús" tengan un halo de estrella muy especial. Fortu incluso se bajó del escenario para embadurnarse de público, paseándose entre la muchedumbre a la que previamente ya había puesto chorreando de agua... Mi hija se quedó anonadada con Obús, en término generales me transmitió que no le gustó sus letras macarras ni las excentricidades de Fortu sobre el escenario, pero reconocía que el concierto estuvo muy bien y estos tipos le habían hecho "alucinar"... (no sabemos si para bien o para mal, jeje...)
Fotografía: TNTradiorock

En definitiva un gran concierto de Obús, que acabaron con los grandes clásicos de siempre y deleitando a todo el público presente. Sin hacer ningún bis, Obús se retiró entre una fuerte ovación para dar paso a Barón Rojo.

En cuanto a Barón Rojo, comenzaron su actuación sin la intro habitual de la batalla aérea del Barón, por lo que después de una breve ecualización y casi de forma inesperada se arrancaron con "Te espero en el infierno". A pesar de que el micro y la guitarra de Carlos de Castro dió problemas a los técnicos durante esta primera canción, consiguieron calentar el ambiente ante un público deseoso de volver a presenciar un concierto de Barón Rojo en Córdoba. 

Fotografía: TNTradiorock

A diferencia de Obús, con Barón Rojo no esperamos un maravilloso espectáculo de luces ni ninguna excentricidad sobre el escenario. Con los hermanos de Castro el espectáculo se ciñe sólo a deleitarnos con el sonido de sus guitarras y los infinitos matices que van desarrollando a lo largo de cada una de sus canciones. Tengo que contar la anécdota del señor que estaba a nuestro lado, que durante uno de los vertiginosos punteos de Armando de Castro, le comenta a su acompañante: "llevo conociéndolos desde 1982, pero no vengo por sus canciones, sino por ver a estos tipos tocar la guitarra". Quien estaba a nuestro lado era Maikel de la Riva (El hombre Gancho), y debo confesar que yo no oí su comentario durante el concierto, lo he descubierto al reproducir uno de los vídeos que grabé, en donde se aprecia con total nitidez el comentario del músico cordobés. 

Las canciones de Barón Rojo se fueron sucediendo una tras otra, siendo el público asistente testigo de excepción de esas melodías y esas armonías que conjugan los dos guitarristas, así como de cada punteo y de cada final de canción, que hacen aún más grande, si cabe, cada tema del Barón. El repertorio se conformó con 22+1 temas, alternándose en las voces Carlos y Armando, aunque el peso importante lo lleva el mayor de los Castro. Bestial ver moverse por el escenario al pequeño (70 años), Armando de Castro, con su minúscula guitarra de sonido claro y contundente. Igualmente José Luis Morán, bajista de la banda, se movió por el escenario animando al público durante todo el concierto. De Rafa Díaz que podemos decir, posiblemente uno de los mejores baterías que actualmente hay en el universo rockero español. 
Fotografía: Lavozdemiyo

En conclusión, un concierto musicalmente muy bueno y coreado de cabo a rabo por el público asistente que se convirtió en cantante improvisado de la actuación. En cuanto al comentario de mi primogénita: "me está gustando papá", aunque me confesó que algunas canciones del repertorio no eran las que ella escucha en casa...

Decir que Barón Rojo hizo un bis con cuatro canciones, las cuales se las perdieron aquellos que no están acostumbrados a los conciertos del Barón. Tras un eufórico "Con botas sucias" en el que intercalaron el "Satisfaction" de los Rollings y unos "Rockeros van al Infierno" que ligaron con la excepcional "Diosa Razón", los cuatro componentes se metieron en el backstage y un buen número de público abandonó el recinto, sin caer en la cuenta que aún quedaba el clímax final del concierto con temas como "Resistiré", "Barón Rojo", "Siempre estás allí" o "Son como hormigas".
Fotografía TNTradiorock

Ante todo lo ocurrido solo podemos decir que ha sido un gran inicio de gira por parte de estos dos monstruos del rock español (Obús y Barón Rojo), y que la iniciación a los conciertos más clásicos de nuestro rock por parte de mi primogénita ha sido totalmente satisfactoria.


Postdata:

Quien sigue mi blog, sabe que soy un ferviente seguidor de Barón Rojo desde los 11 años. Una vez acabado el concierto no me resignaba a irme sin saludar a mis músicos favoritos. Mi hija ya había abandonado el recinto, pero mi amigo Miguel y yo nos quedamos remoloneando tomándonos la última cerveza, hasta que llegó un guardia de seguridad y nos invitó a abandonar la sala. En ese momento le pedí el favor de que me dejara saludar a una persona que vigilaba la entrada al backstage de los barones. Era Pablo Selma, el autor del libro de Triana "A través del Aire". Me presenté y le recordé un viejo foro en el que ambos participamos hace "muuucho" tiempo. Le dije que me gustaría saludar a los hermanos de Castro y me comentó que cuando se cambiaran de ropa podía pasar. Pero Pablo nos dejó solos por un momento a mi amigo Miguel y a mi, y de nuevo el guardia de seguridad quería realizar bien su trabajo. El destino quiso que Rafa Díaz saliera del backstage en ese momento y me acerqué presuroso a decirle que avisara a Armando de Castro, que estaba esperándolo "La voz de mi yo". Rafa se volvió, entró en el backstage y supongo que fue un buen mensajero, pues de inmediato se abrió la puerta y me dejaron entrar gracias a mi pseudónimo. Allí estaba Armando de Castro, curioso por saber quién era ese tipo que hace vídeos de Barón Rojo y escribe sobre la banda de una forma totalmente desinteresada. Armando le contó mis andanzas a su hermano Carlos y muy amigablemente nos hicimos todas las fotos que quisimos. Una vez más calmado, me acordé de mi amigo Miguel que se había quedado tras la puerta. Él también logró pasar al backstage y allí pudimos hablar largo y tendido con nuestros ídolos, que una vez más nos demostraron su sencillez y esa forma fácil de vivir la vida lo más normalmente posible y sin excesos, algo de lo que Carlos de Castro se vanagloriaba, diciendo que si a esta edad aún se pueden subir a un escenario es por haber llevado siempre una vida sana, circunstancia que los ha convertido en unos bichos raros en el difícil y excéntrico mundo del rock. Pero allí, en el backstage, se habló de "todo" y siempre desde el más profundo respeto, demostrando ambos una enorme educación y calidad humana, que los hace aún más admirables, si cabe.  

En definitiva, una entrañable noche de rock y amistad, en la que no faltó de nada y por la que seguimos aseverando un "Larga vida al Rock and Roll" y un "Larga vida al Barón".

Mis mejores deseos para la pronta recuperación de Lara.


Fotografía: Lavozdemiyo